Qué sería de la vida sin los recuerdos:
Escritos a mi manera
El alma derrama letras que se vuelcan sobre páginas blancas...
domingo, 5 de octubre de 2025
Qué sería de la vida sin recuerdos....
Qué sería de la vida sin los recuerdos:
viernes, 15 de agosto de 2025
Así de bonita eras y bonita te marchaste.
Y lo eras por fuera y por dentro .
Pasarán los años, y llegará mi final,
pero tu seguiras ahi, cerca de mi,
como siempre estuvimos, juntas.
Y seguiré sintiendo tus manos cada dia acariciarme como hacías,
y oiré tu voz cada día distrayendo mi mente y alejando la tristeza.
Nadie sabe como yo cuánto sufriste,
como te hundiste en la pena por la pérdida de tu joven hijo.
Pero luchaste por mi y juntas lo enfrentamos,
y lloramos y padecimos ese dolor inexplicable
que te enfermaron los ojos de tanto llorar.
Y en medio de tanto dolor, no dejaste de cuidarme,
porque tú eras así, pensando siempre en los demás,
repartiendo amor y comprensión a quien te rodeaba.
Como voy a olvidarte?
Cómo no voy a seguir sintiendo esa amargura de no tenerte conmigo?
No hay cariño más grande que el que tu me diste.
Y sólo pido que algún día pueda volver a verte
y que me abraces para no separarnos nunca más.
Te quiero
lunes, 21 de julio de 2025
Y la mente perdió la razón
...Y entonces la mente perdió la razón.
Enferma por el sufrimiento dejó paso a la ira y a la rabia.
Nacieron palabras descontroladas que hicieron daño, que lastimaron.
No se reconocía ni pudo remediar lo ocurrido.
Entonces, nuevamente, la soledad se hizo hueco en aquel corazón roto.
miércoles, 17 de abril de 2024
Hubo un momento
Hubo un momento en el que todo cambió.
El cielo se hizo suelo, la luna se volvió oscura y el amanecer inquieto.
Hubo un dia, en el que la soledad barrió la risa y el llanto los pensamientos.
La vida se volvió cruel, los seres queridos invisibles, y los recuerdos confusos.
Hubo un día en que era mejor el anochecer y la oscuridad que la luz y el día.
Y nada quedaba ya por hacer sino hundirse en esos sentimientos de culpa de lo que pudo ser y no fué, de lo que se hizo mal o bien, de lo que quedaba por llegar.
Hubo un día en el que la tristeza se hizo compañera eterna hasta el final de ése cruel vivir.



